En una antigua plaza real, se erige uno de los edificios más emblemáticos de Rennes, que es imprescindible visitar. Un edificio público que fue «construido para la inmortalidad» después del incendio de 1720 por Gabriel, el arquitecto de Luis XV. El monumento agrupaba, en una misma edificación, el ayuntamiento al sur, un tribunal ordinario al norte y un campanario en el centro, la famosa Torre del Reloj. En el interior, la sala de bodas, con sus espejos, forma una auténtica galería de los espejos, en los que se reflejan los nombres de ilustres bretones: Duguay-Trouin, Laënnec, Renan, Chateaubriand. También hay una antigua capilla, una escalera monumental y el panteón de Rennes, una sala dedicada a los muertos de las dos guerras mundiales.
Información e inscripciones obligatorias en Destination Rennes – Oficina de turismo
Punto de encuentro Plaza del Ayuntamiento, debajo del campanario