1. Ir al paraíso de los bibliófilos

Desde 1989, Bécherel es la primera Ciudad del Libro de Francia, la tercera de ese tipo creada en Europa después de Hay-on-Wye, en el País de Gales, y Redu, en Bélgica. Una distinción que se suma a la de Pequeña Ciudad con Carácter de Bretaña, que recibió en 1978. En las antiguas casas de tejedores, testimonio de su pasado, hay ahora unas quince librerías y talleres artísticos que dan la bienvenida a los amantes de los libros antiguos, de bolsillo, de los cómics, de los libros de ocasión, de la caligrafía, la encuadernación, etc. Bécherel, que no debe confundirse con Bescherelle, la famosa colección dedicada a la lengua y la gramática francesas, cuenta además con la Maison du Livre et du Tourisme (La Casa del Libro y del Turismo), puerta de entrada de los diversos eventos que dan vida a la localidad a lo largo de todo el año (exposiciones, talleres, conferencias…). Si quieres pasar un fin de semana largo disfrutando del descanso y la lectura, allí te esperan casi 400 000 libros…
- Más información sobre Bécherel, la ciudad del libro
2. Vivir experiencias en torno al libro

Una feria del libro el 1er domingo de cada mes
Entre las citas regulares que no te puedes perder, el primer domingo de cada mes (salvo enero y febrero), la feria del libro anima el ambiente de la localidad. Un día en el que se instalan libreros de viejo y ambulantes en la plaza de Les Halles, uniéndose a los libreros presentes todo el año. El programa incluye actividades en torno al libro y el mercado semanal de los productores locales para cultivarse y deleitarse al mismo tiempo.
La fiesta del libro, una gran cita el fin de semana de pascua
Cada fin de semana de Pascua desde hace casi 30 años, la Fiesta del Libro es el punto álgido de los actos que giran en torno al libro con exposiciones, una feria del libro, encuentros con autores, talleres, espectáculos, conciertos, lecturas, proyecciones cinematográficas…
Una noche del libro cada verano
La Noche del Libro de Bécherel es una velada festiva marcada por la fraternidad, que se celebra cada verano el primer viernes de agosto.
Talleres para aficionados a la caligrafía o la encuadernación
Durante todo el año, los artistas de la localidad ofrecen cursillos y talleres para iniciarse o perfeccionar sus conocimientos de caligrafía, encuadernación o bibliofilia. Una experiencia artística que se vive en el corazón de la ciudad.
3. Ver un patrimonio protegido de la alta bretaña

Bécherel, a 178 metros de altitud, es uno de los puntos culminantes del departamento. Una antigua fortaleza perfecta para visitarla durante una escapada o un fin de semana. La Ciudad con Carácter debe su riqueza arquitectónica al comercio del lino y del cáñamo en los siglos XVII y XVIII. Partiendo de las murallas y el jardín del Thabor, desde donde se divisan los campos de los alrededores, puedes perderte por sus pequeñas callejuelas admirando las antiguas y ricas moradas de los tejedores, como la Filanderie, yendo de plaza en plaza para impregnarte de la serenidad del ambiente.
Una máquina del tiempo
También hay que ver la iglesia de Notre-Dame de Bécherel, reconstruida en el siglo XIX. En la parte baja de la localidad, el lavadero de la Couaille y los estanques cuentan la historia de las lavanderas y del enriado. Un apacible paseo por el patrimonio protegido que se puede prolongar por los alrededores, siguiendo el rastro de los castillos, las mansiones y los megalitos… Pasear por Bécherel es como viajar en una máquina del tiempo por el patrimonio bretón, gracias a las visitas guiadas.
4. Seguir la ruta de los castillos

Bécherel también es una etapa de la ruta de los Castillos de la Alta Bretaña. A tan solo unos metros de la ciudad, se alza el famoso castillo de Caradeuc, cuyo jardín, que le ha granjeado el apodo de Versalles bretón, está abierto al público. Es un jardín extraordinario, el mayor de toda Bretaña.
Otro monumento que hay que ver en la cercana localidad de Les Iffs es el castillo de Montmuran, un lugar marcado por la quietud con habitaciones donde se puede pasar una tranquila estancia a la sombra de sus torres del siglo XII. Aquí los amantes de la Edad Media encontrarán el rastro de Bretrand du Guesclin, armado caballero en 1354 en esta fabulosa fortaleza rebosante de historia(s). El castillo de Combourg, cuna de la Bretaña romántica, también está muy cerca de Bécherel.
5. Reponer fuerzas durante un fin de semana de desintoxicación digital

En Bécherel, el ambiente es tranquilo: aquí se viene a reponer fuerzas, leer y admirar las galerías de arte. Es también el lugar ideal para desconectar y dejar atrás el estrés de la gran ciudad. ¿Y por qué no aprovechar para desconectar literalmente durante un fin de semana de desintoxicación digital? Puedes apagar el smartphone y regalarte unos días en los que olvidarte de tiempo, lejos de la aceleración del mundo. ¡Es el momento y el lugar para hacer turismo slow! Un «viaje más allá del tiempo, entre montones de libros»: así resume el espíritu de Bécherel Bruno Foligné, de la librería Abraxas-Libris.
6. Encontrarse en la encrucijada de las rutas de senderismo

A pie, en bicicleta, a caballo, todas las rutas pasan por Bécherel. Un total de 170 km de rutas de senderismo (en particular la GR37) o ecuestres (tres itinerarios Equibreizh se cruzan en Bécherel) te esperan para conocer el patrimonio y recorrer los caminos en familia, en solitario o en pareja. Los ciclistas tampoco se pueden quejar, ya que cuentan con la Vía Verde número 3, que va de la península de Rhuys a Saint-Malo pasando por Brocéliande y Bécherel, donde necesitarán buenas piernas para superar el relieve. Por último, hay paseos temáticos para ver el patrimonio local de otra manera y se puede partir en busca de un tesoro haciendo geocaching.
- Descubrir las rutas de senderismo en torno a Bécherel
7. Saborear platos de aquí y de allá

Richard Lempereur, calígrafo radicado en Bécherel desde hace tiempo, asegura: «a mucha gente le gusta disfrutar de la paz de este lugar»… Además, cerca de la iglesia, en La Crêpe Bouquine (que significa algo así como «la crep lectora»), se pueden probar las especialidades locales, las tradicionales creps y «galettes». También en el centro de la Ciudad del Libro, el restaurante criollo La Part des Anges invita a hacer un exótico viaje a través de unos platos que maridan especias y productos locales. Un buen sitio para hacer un alto durante tu visita a Bécherel y deleitarte. Y al visitar el jardín del castillo de Caradeuc, L’Orée du Parc también es un buen sitio, en un entorno rebosante de vegetación, en especial para grupos.
Algunas librerías de la localidad, como el Petit Bazar Breton de la librería Gwrizienn y Les Perséides, ofrecen además salones de té y café donde leer un rato tranquilamente mientras disfrutas de tu bebida acompañada con un buen pastel dulce o salado.
Otra cita que no pueden perderse los amantes de la buena comida: la Feria de aves de corral y productos de la tierra y la Feria del Libro Gourmet, que tienen lugar cada mes de noviembre en Bécherel, en colaboración con el Grand Ordre de la Frigousse, otra especialidad local que descubrir durante tu estancia en Alta Bretaña.
Los mejores sitios de bécherel

¿Cómo llegar?
- Por carretera mediante la vía rápida Rennes-Saint-Malo
- En autobús, en la línea 82 de la red Star de Rennes
- En tren, hasta la estación de Rennes (40 km) o la de Combourg (30 km)
- En avión, hasta los aeropuertos de Rennes o Dinard
En torno al libro
- – Maison du Livre et du Tourisme, 4 route de Montfort, 35190 Bécherel
- Talleres de caligrafía y encuadernación
- Eventos: Feria del Libro (el primer domingo de cada mes), Fiesta del Libro (el fin de semana de Pascua), Noche del Libro (en agosto)
En los alrededores
- Le Clos du puits, tienda de arte y antigüedades y albergue de paso regentado por una pareja amante del arte, la cerámica y las antigüedades.
- El castillo de Caradeuc, el «Versalles bretón», con su inmenso jardín para pasear.
¿Dónde dormir?
- La Maison de la Porte Saint-Michel, 1 porte Saint-Michel. Casa de huéspedes en un edificio del siglo XVIII en pleno centro de la ciudad.
- Casa de huéspedes Le Tilleul, 5 rue Saint-Michel, Bécherel
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¿Dónde comer?
- La Part des Anges, restaurante criollo, 5 Place de la Croix, Bécherel
- La Crêpe Bouquine, crepería, 4 Place Jéhanin, Bécherel
- L’Orée du Parc, cerca del castillo de Caradeuc.