1. Visitar Rennes a pie

Rennes puede recorrerse fácilmente caminando. El casco antiguo, con sus callecitas peatonales, es perfecto para descubrirlo en familia. Las preciosas casas con pans de bois (entramado de madera visto) y los innumerables detalles y esculturas de las fachadas despertarán los sentidos tanto de los niños, como de los adultos. La Oficina de Turismo también ofrece diferentes tipos de visitas guiadas durante el verano, así podréis descubrir más a fondo el patrimonio de la ciudad. Visitar edificios emblemáticos como el Parlamento de Bretaña o el Ayuntamiento puede ser una buena forma de introducir a los más jóvenes en el conocimiento de la historia y de la arquitectura. La visita guiada inspirada en la Rennes de la Edad Media es muy evocadora y entusiasmará también a los más pequeños con historias como la de la duquesa Anne y del caballero Duguesclin.
La ciudad también puede conocerse desde un punto de vista original realizando visitas centradas en arte urbano, acudiendo al festival Transat en ville al atardecer (para disfrutar de las proyecciones del Parlamento), o sumergiéndose en los secretos mejor guardados de la ciudad. ¡Y También podéis aprovechar para cazar algún Pokémon en familia.
2. Pausa para el «recreo» en el restaurante les sales mômes

«Un restaurante atípico» para regresar a la infancia. Les Sales Mômes, no es solo para niños… Los vibrantes colores y las innumerables referencias al colegio incluidas en el menú (Primaria, primaire, para los entrantes, Secundaria, collège, para los primeros platos y Bachillerato, lycée, para los postres) y en los platos, traerán buenos recuerdos a toda la familia. Incluso durante las vacaciones, a los niños les gustará encontrarse en un ambiente «escolar» repleto de divertidas sorpresas. El restaurante está decorado como un patio de recreo donde encontraremos canicas, rayuelas y libros. Es sin duda un marco encantador donde disfrutar de deliciosos platos. Son especialmente recomendables el foie gras casero o las hamburguesas. Y todo a un precio muy asequible. El restaurante perfecto para toda la familia a un paso de la plaza de Lices.
- Les sales mômes, 16 rue nantaise, +33 (0)2 99 31 36 36.
3. Ir de compras a cualquier edad

En Rennes, ir de compras es un juego de niños. Encontraréis tiendas de diseñadores como Tipi (6, rue des fossés), dedicada a la ropa infantil, la Courte Échelle (26 rue Vasselot) una preciosa librería especializada en literatura infantil y juvenil donde conseguir todos los libros y juegos necesarios para las vacaciones, o la Maison de Zazou (12 rue Bertrand) donde descubriréis objetos originales e incluso material de puericultura. Si buscáis peluches, la tienda que no debéis perderos es Jouets Leconte (4 rue d’Isly). Cuando los niños se van haciendo mayores prefieren los juegos de cartas, de rol, o juegos de mesa. Todos están disponibles en Le Temple du jeu (14 rue du Capitaine Dreyfus), en Terres de Jeux (en el 26 de la misma calle) y en L’Amusance, 18-20 rue d’Isly (en el centro comercial Les 3 Soleils).
Por último, para sumergiros en el mundo de las hadas, en un mundo reservado a las princesas, no dudéis en visitar Comme une fée (19 rue Salomon de Brosse, justo detrás del Parlamento).
4. Visitar museos y exposiciones

Si queréis hacer una pausa cultural Les Champs Libres es una visita obligada. Alberga el Museo de Bretaña, la mediateca y el Espacio de las ciencias, entre los que destacan el Laboratorio de Merlín y el Planetario, y donde los niños tendrán ocasión de hacer innumerables descubrimientos. Experiencias para disfrutar en familia.
En el Museo de Bellas Artes organizan talleres y actividades para que los más pequeños descubran, lápiz en mano, las obras y los diferentes tipos de expresión artística. Algunas piezas, como la Caza del tigre de Rubens o las momias (extraordinariamente bien conservadas), sin duda despertarán la curiosidad de los más jóvenes.
Visitar el Ecomuseo de la Región de Rennes es como sumergirse en una típica granja de la zona donde ver de cerca los animales que la habitan.
- Saber más sobre los principales museos y exposiciones
5. Andarse por las ramas en el parque des Gayeulles

¿Tenéis ganas de adrenalina? El recorrido entre los árboles del parque des Gayeulles incluye diferentes circuitos en altura durante los que tendréis ocasión de descubrir la biodiversidad local de forma divertida y practicando deporte. Este inmenso parque de 100 hectáreas también dispone de actividades y juegos adecuados para toda la familia, como la piscina y la pista de patinaje (el Blizz) que a veces abre por la noche, un minigolf y un pequeño zoológico.
A los amantes de las actividades náuticas les recomendamos poner rumbo a la base náutica de Cesson-Sévigné para practicar kayak o para descubrir el río Vilaine y la ciudad desde otro punto de vista, o al centro de actividades de Saint-Grégoire para practicar piragüismo.
6. Espectáculos y talleres para los más jóvenes

Durante el verano, el festival Transat en ville ofrece diferentes actividades para los más jóvenes. Todos los domingos del verano, los conciertos, cuentacuentos y talleres creativos que se organizan a partir de las 16 h en el parque del Thabor son una excelente excusa para alargar un poco más la visita a los jardines.
Le Loft, un moderno centro de coworking de Rennes, se une a la moda de verano organizando un Summer Camp del 8 de julio al 27 de agosto con talleres creativos y actividades para niños. ¡No os lo perdáis!
7. Rennes para los niños: un montón de ideas para el verano

Conciertos, exposiciones, cine, deporte, aire libre… El programa juvenil completo está disponible en nuestra guía de Rennes para niños. Se puede consultar online y contiene todos los datos prácticos necesarios. ¡Aburrirse en Rennes en verano es totalmente imposible!