1. El bosque de Rennes

Para empaparse de bosque
El bosque nacional de Rennes cubre casi 3000 hectáreas, aproximadamente la misma superficie que tenía en la Edad Media. En la época romana se extendió hasta las puertas de Condate, proporcionando a la ciudad materiales de construcción para casas de entramado de madera. Hoy día es una agradable zona de senderismo, atravesada por el GR 39. Con más de 80 kilómetros de senderos señalizados, el bosque de Rennes es un paraíso para excursionistas y amantes de la naturaleza. Para «empaparse de bosque», como dicen los japoneses seguidores de Shinrin Yoku, no hay un lugar mejor. Diríjase al estanque de Maffrais, en dirección a Saint-Sulpice-la-Forêt, y encontrará un sendero ecológico de 1h15min, muy adecuado para familias que deseen descubrir el entorno forestal. Los mapas permiten ver los diferentes circuitos y los senderos son amplios y están bien cuidados, con varios circuitos accesibles para ciclismo de montaña en los alrededores de Mi-Forêt. Otro posible punto de partida para una cura silvícola: El camino que va de la ciudad al bosque desde la iglesia de Thorigné-Fouillard.
Cómo llegar desde Rennes
A 15 minutos del norte de Rennes: tome la A84, la ruta de los estuarios, que conduce al Mont-Saint-Michel. Salida de Liffré/La Bouëxière, luego en dirección a Saint-Sulpice-la-Forêt.
Ver de cerca

Cuando vaya o regrese del bosque de Rennes, haga una parada en la Abadía de Notre-Dame de Nid-au-Merle en Saint-Sulpice-la-Forêt. A pocos minutos en coche del estanque Maffrais, a la entrada de la ciudad, las ruinas de la abadía merecen una visita. Construida en el siglo XII, ahora está abierta al cielo y ofrece el ambiente romántico de una abadía abandonada. Un descanso entre los altos muros del coro y las capillas. Sólo hace falta empujar la puerta para entrar.
2. Los jardines de Rocambole

Para visitar un jardín-huerto eco-insólito
Si el cartero Cheval hubiera imaginado un jardín, sin duda se parecería mucho al de Rocambole en Corps-Nuds. En este pequeño paraíso, vagamos por una sucesión de pequeños espacios paisajísticos, formados durante años por dos apasionados: Luc Bienvenu y Christine Bannier. De junio a octubre, abren las puertas de su jardín secreto y comparten su pasión por la cultura orgánica. Coloridos y caprichosos, los jardines de Rocambole están salpicados de esculturas y obras de artistas, invitados a menudo a exhibir sus creaciones en medio de las plantas. Algunos domingos también se organizan picnics musicales y se venden plantas. Después de visitar el jardín, aproveche para ver la galería y hacer una pausa en el bar mientras los niños se divierten con juguetes de madera. En resumen, hay suficiente para pasar una maravillosa tarde rocambolesca con la familia.
Cómo llegar desde Rennes
Los jardines de Rocambole se encuentran a 20 kilómetros al sur de Rennes en un lugar llamado La Lande aux Pitois, 35150 Corps-Nuds. 0299576832. Abierto del 1 de junio al 21 de octubre de 2018, de miércoles a domingo, de 10 a 20h.
Alojamiento cerca
La Demeure de l’Isle es un encantador «Bed and Breakfast» en una casa del siglo XVIII en Saint-Erblon. 0299413469. http://lademeuredelisle.fr
3. El molino de boël y el valle de vilaine

Para admirar los meandros de vilaine
Boël ofrece una de las mejores vistas sobre la Vilaine. El río fluye y serpentea entre altos acantilados de exquisito púrpura, con vistas a uno de los molinos de viento locales más antiguos, construido en 1652. En este lugar de más de 300 hectáreas, caminamos entre galgas, por senderos empinados que se unen al GR 39, que conecta el Mont Saint-Michel con Guérande, en una caminata entre el río y el paisaje de brezales. A caballo, a pie, en bicicleta de montaña, en kayak o a remo, hay mil y una maneras de ver el valle del río Vilaine y Boël, que se extienden sobre tres municipios: Bruz, Laillé y Guichen.
¿Cómo llegar?
El Molino de Boël está a 20 kilómetros al sur de Rennes. Dirección Redon/Saint-Nazaire por la carretera de cuatro carriles, salida de Bruz, luego continúe por Pont-Réan y al final verá los carteles que indican Boël.
Para comer cerca
Para hacer una parada gastronómica en su viaje, vaya a la terraza Marin’ Boël, un restaurante-crepería junto al agua y un mirador privilegiado para ver pasar las barcazas y los barcos por la esclusa.
Marin’ Boël 0299422569 www.restaurant-pont-rean.fr
4. El jardín marroquí de la Chapelle-des-Fougeretz

Para un pequeño descanso exótico al regresar de la playa
En La Chapelle-des-Fougeretz se esconde un pequeño jardín marroquí. En los alrededores de un camino de agua decorado con mosaicos tradicionales hechos por artistas de Fez en 2010, plantas mediterráneas y exóticas forman cuadros alrededor de los que poder pasear tranquilamente, apreciando los rincones en sombra. Un extraordinario y pequeño jardín símbolo de la amistad entre Bretaña y Marruecos.
Cómo llegar desde Rennes
Desde la carretera de cuatro carriles que va a Saint-Malo, tome la salida Chapelle-des-Fougeretz (5 minutos después de haber dejado atrás la carretera de circunvalación). Desde la iglesia y el centro del pueblo se ven carteles indicando el jardín. Atención: la entrada al aparcamiento es muy estrecha.
Qué ver/hacer cerca
- El jardín marroquí está situado junto al parque y el estanque de Matelon, donde se puede hacer un picnic.
- En La Chapelle-des-Fougeretz hay una feria de mermelada, cada septiembre (23ª edición el domingo 9 de septiembre de 2018), una cita para los golosos.
5. Los jardines públicos de Cesson-Sevigné

Para echarse en la hierba, hacer deporte o un pic-nic
La ciudad de Cesson-Sévigné es el «barrio chic» de Rennes. También es una ciudad-jardín con muchos parques y zonas naturales, con 5 parques públicos que ocupan más de 50 hectáreas. Incluido el jardín de Bourchevreuil. Dispuesto en los alrededores de una mansión del siglo XVII, es un espléndido jardincito francés de 6000 metros cuadrados. A su lado, alrededor del Pont des Arts, el centro cultural de la ciudad, hay un gran parque que hace las delicias de excursionistas y familias, y se une al parque Champagné, que bordea el Vilaine. Cerca del ayuntamiento, el discreto Manoir de la Chalotais es también un pintoresco entorno frondoso en el corazón de la ciudad. Más sorprendente aún, el Château de la Monniais es una mansión inglesa que destaca en el paisaje. El parque público de 9 hectáreas que lo rodea es hogar de algunas especies silvestres raras, como la secuoya de Everglades.
Cómo llegar desde Rennes
A 5-10 minutos por la carretera de circunvalación (sur o norte) en dirección París, siga hacia el centro de Cesson-Sévigné. En autobús coja la línea C6, a unos 15 minutos desde République.
Qué ver/hacer cerca
- El Domaine de Tizé, animado por el colectivo de Plongeoir, es una fábrica de arte atípico que alberga varias empresas. Constituye también una superficie de 13 hectáreas junto al agua y el golf, además de una zona agradable para pasear.
- La zona de Golf de Cesson, para golpear la bola o dar un paseo junto al agua; el campo de golf de Cesson-Sévigné es el más cercano.
6. Betton y el canal de Ille-et-Rance

Junto al agua, el canal de Ille-et-Rance ofrece numerosas posibilidades para pasear o montar en bicicleta. En Betton, desde los húmedos prados y orillas, la ruta de la Planchette viene bien para entrar en materia y observar el camino de galgas a lo largo del canal de Ille-et-Rance. Un recorrido circular de 7 kilómetros que pasa por la esclusa de Brosses. Abra bien los ojos porque puede haber esculturas sobre el agua durante el verano. Hay otras rutas señalizadas, para pasear por la cercana zona del bosque de Rennes.
Cómo llegar desde Rennes
Betton está a 7 kilómetros al norte de Rennes sobre el eje Rennes-Saint-Malo. Se tarda sólo 10 minutos en llegar en coche. En autobús, la línea 78 asegura el enlace. Pero lo más divertido es sin duda ir en bici, recorriendo el canal, pasando por Saint-Grégoire y la ruta verde.
Qué hacer cerca
Todos los domingos por la mañana hay un mercadillo en Betton, en la plaza de la bodega, a lo largo del canal, de 8:30 h a 13 h. Un buen plan para hacerse con productos locales antes de salir a pasear o hacer un picnic.

Muchas otras rutas en la provincia de Rennes
Para los excursionistas, Bretaña es un pequeño paraíso. Cerca de Rennes le esperan muchos otros bosques y lugares para caminar: los caminos del Bosque de Soeuvres en Vern-Sur Seiche, el sendero del Bosque de la Motte o el circuito de estanques en Rheu, el valle de Chevré en Acigné o incluso el Bosque de Cicé y sus numerosos senderos forestales en Bruz… Para descubrir otras rutas de senderismo, visite la página de Pays de Rennes y descubra 65 paseos alrededor de la capital bretona, para todos los niveles, desde recorridos circulares desde 1 km hasta rutas para los más experimentados y mucho más. Estos recorridos también están disponibles en forma de guía práctica, que puede recoger en la tienda de la Oficina de Turismo de Rennes, en 1 rue Saint-Malo.
Por último, si le apasionan los bosques misteriosos, la escapada a Brocéliande es obligatoria. El más legendario de los bosques bretones no está lejos de Rennes…