Rennes, entre tierra y mar

La diseñadora reflexiona sobre la manipulación de la luz y su puesta en escena. Bastidores luminosos, estores de variaciones luminosas… sus creaciones son una invitación a sumergirse en su universo lleno de poesía y sentido. Cuando no está entre luces, Antoinette Parrau imagina delicadas joyas, elegantes y modernas, para su marca ParisRennes. Esta hija de la moda —procedente de una familia de costureras— ha hecho de Rennes su puerto de amarre.
Aunque es parisina, empezó los estudios de Bellas Artes en la escuela de la rue Hoche de Rennes en 1999. «Pensaba volver a París cuando me graduara, en 2004, pero conocí a Erwan (su pareja, que también es diseñador) y al final me quedé… Por él, pero también porque la ciudad nos hizo quedarnos. Un taller-vivienda, una beca, una subvención para investigar… Todo eso me permitió indagar en busca de pistas creativas».
Como un barrion de Paris…
«Hice rápidamente un círculo de amigos y una red de contactos profesionales. Rennes hace que sea posible: hay una verdadera cercanía humana, muy agradable. ¡Es como un barrio de París! De hecho, de mi vida parisina conservo mi costumbre de ir a todas partes caminando o en bici. Ir a trabajar en bici por las orillas del río Vilaine es genial. Pasear hacia Saint-Hélier y descubrir los molinos, en medio de la ciudad, seguir un poco más hasta la Promenade des Bonnets Rouges y encontrarte con las esculturas de Dewar y Gicquel, el conejo, la gallina, el pavo y la oca, ¡es precioso! Como en la película de Renoir, «Una partida de campo», la naturaleza está al final de la línea de metro y, además, tienes la playa y el mar al final de la del tren, en Saint-Malo».
… Donde respirar
Antoinette se enamoró de Rennes cuando intentaba alejarse un poco de París, donde se sentía asfixiada. «Aquí tengo espacio, ¡respiro! Veo un cielo que se mueve, siento el viento y oigo a las gaviotas. Rennes está entre tierra y mar. Aunque estés en la ciudad, Rennes tiene algo marítimo, un clima que me gusta y una gran calidad de vida».
ParisRennes
Un domingo de 2011, Antoinette se entretenía jugueteando con unas cadenas bañadas en oro. Por casualidad, ideó un collar… No es ni joyera ni artesana, pero se le ocurrió que podía aplicar su trabajo de diseñadora a la creación de joyas. «Empecé a buscar los materiales más acertados, los gestos básicos… hay que encontrar el encaje ideal, el truco perfecto. Trabajo la poliamida, un hilo de color resistente, con una cadenita fina bañada en oro, con piedras semipreciosas o con una perla de cultivo japonesa, Akoya. En 2012, creé mi propia empresa, mi marca, ParisRennes. Mis colecciones ParisRennes se presentan en la nueva vitrina del Museo de Bellas Artes dedicado a los autores bretones».
Encuentros de artistas

Como no podía ser de otro modo, los sitios favoritos de Antoinette Parrau en Rennes son guaridas de artistas. «¡40MCube es mi bocanada de aire fresco! El tejido cultural de Rennes depende de ellos, están abiertos al mundo, rompen con la imagen del arte contemporáneo replegado sobre sí mismo y mirándose el ombligo. Hacen que venga gente a Rennes, organizan encuentros, ¡y eso sienta muy bien!». Anne Langlois, cofundadora y codirectora de 40MCube, confirma el vínculo que les une: «Antoinette nos sigue en todo lo que hacemos y nosotros a ella. Forma parte del núcleo duro de artistas con los que estamos siempre en contacto». Luego también está Lendroit Éditions de Mathieu Renard. «Su iniciativa y su labor me interesan mucho. Es al mismo tiempo una galería, una librería, una editorial… Es un espacio poco común. Se arriesga para dar a conocer artistas y eso no suele pasar». Así fue como tuvo lugar aquí la bienal de arte urbano Teenage Kicks y Patrice Poch, uno de sus fundadores, dejó por un momento sus sprays de pintura y sus plantillas.
El faro de Rennes
Entre sus demás lugares predilectos, Antoinette nos lleva al Mabilay, una torre que se erige sobre el río Vilaine. «Este edificio, el antiguo centro de telecomunicaciones, parece recién salido de una obra de ficción futurista de los años 80. Una impresión que se acentúa con la escenografía luminosa del artista Bruno Peinado, cuyo trabajo me encanta. Es un artista libre, desenfadado, generoso, que arrastra consigo a toda su tribu. La antena dorada del Mabilay se ha convertido en un faro urbano que emite un mensaje codificado en morse y los cristales se iluminan con ondulaciones; es como una respiración con el recuerdo de los ordenadores en su trabajo nocturno. Es fantástico». La última etapa de Antoinette es Vivarium, una asociación de artistas donde se instaló con sus luces y sus herramientas. «Me dieron la oportunidad de tener un taller en Vivarium. ¡Y la aproveché!»»
40mcube
Alma de Resista

De mudanza forzosa hasta principios de 2017, mientras duren las obras en su edificio del 48 avenue Sergent Maginot, 40MCube sigue trabajando. Fue en 2001 cuando Anne Langlois y Patrice Goasduff crearon esta estructura como «espacio de exposición y oficina de organización de proyectos de arte contemporáneo». Su premisa de partida es sencilla y bienintencionada: «suelen pasar diez años desde que acabas los estudios de Arte hasta que expones por primera vez… Quisimos aprovechar este espacio-tiempo para impulsar a jóvenes artistas», cuentan al unísono. La idea es dar con ellos, acompañarles proporcionándoles competencias técnicas y administrativas, producir sus obras y promocionar su trabajo presentándolo ante el público.
Con el tiempo, 40MCube se ha convertido en un lugar imprescindible, reconocido y valorado en toda Francia. Por eso, Anne Langlois y Patrice Goasduff no tardaron en invitar a artistas consolidados a exponer junto a sus jóvenes protegidos. Luego, ellos mismos fueron invitados a exponer en recintos como Les Champs Libres o el Frac de Bretaña. Hoy los dos ponen todo su empeño en llevar a cabo de la mejor manera posible sus principales cometidos: organizar exposiciones, conseguir encargos de obras de arte y obras de arte en los espacios públicos y fomentar la formación. «Es un trabajo que requiere implicación porque hoy en día es importante entender cómo puede convertirse un espacio de exposiciones en motor para la sociedad y para construir el futuro». 40MCube es sin duda uno de los principales actores del sector del arte contemporáneo en Bretaña.
- 40mcube, 48 avenue Sergent Maginot 35000 Rennes
www.40mcube.org

Lendroit éditions
Un espacio único en francia
«In print we trust» es el lema de Mathieu Renard, fundador de la asociación Lendroit Éditions. Un espacio único en Francia puesto que es a la vez galería, librería y editorial de artes impresas. Resguardado por el Cinéville, en la plaza de Colombier, este ovni cultural y artístico está abierto a todo el mundo. «Quisimos que fuera un lugar cálido y desde luego en absoluto sacralizado como lo son algunas galerías», comenta el anfitrión. Y es que Mathieu Renard es así, un pelín anticonformista, muy abierto al mundo y de convicciones firmes y auténticas, como por ejemplo la de quedarse aquí: «Estar en Rennes es un compromiso con todo lo que se hace aquí, con todo lo que pasa aquí».
Está muy solicitado y no duda en arriesgarse, implicado como está en su línea editorial: producir lo que le gusta, mantener una verdadera relación con los artistas, experimentar en torno a lo impreso, divulgar y fomentar el arte. Su selección cuenta con 200 referencias: «Nuestro catálogo es muy ecléctico, variado pero coherente, y tenemos muchísimas ganas de que el público lo descubra». Por otra parte, se plantea la cuestión del estatus de las obras de arte: «¿Deben ir firmadas, numeradas o en serie? ¿Aumenta entonces su valor o disminuye? Para Mathieu Renard tienen que vivir, de modo que todo el mundo pueda hacerlas suyas. «De hecho, pido a la gente que me envíe fotos de las obras que compran, una vez colocadas en sus hogares. Lo he llamado “Our pints in your place / Nuestras publicaciones en tu casa” y algún día haré un libro con ellas…».
- Lendroit Éditions, 24 bis Place du Colombier, 35000 Rennes Tel. : +33 (0)2 99 68 79 35.
www.lendroit.org
facebook.com/lendroitprints

Vivarium
El arte asociativo

Al terminar sus estudios, Damien Marchal y Jean-Benoit Lallemant quisieron crear un lugar de trabajo autónomo —sin financiación pública— en el que los artistas pusieran en común sus conocimientos, su material y sus herramientas. Su asociación, Vivarium, se convirtió en un taller de artistas asociados ubicado en la zona industrial de la carretera de Lorient. Allí, transformaron una plataforma de 300 m2 con ayuda de empresarios mecenas, como la marca Sulky. En Vivarium están —además de sus fundadores— Antoinette Parrau, Angélique Lecaille, Briac Lepretre y dos jóvenes artistas residentes, Mélanie Villemot y Robin Garnier-Wenisch. «Para un artista es fundamental tener cierto arraigo en un territorio, una comunicación con los demás, poder explicar su forma de trabajar. Vivarium siempre ha funcionado así. De ese modo, se puede romper con la imagen del artista encerrado en su mundo. Hoy el artista plástico tiene una pequeña empresa que hacer funcionar, una situación fiscal y social. Cumple unos códigos, acata unas normas y, si no sigue el juego, no puede responder a encargos públicos…», explica Angélique Lecaille. Desde hace dos años, Vivarium desarrolla una serie de actuaciones en ese sentido. Por ejemplo, el proyecto Imago está destinado a abrir el taller a artistas europeos que quieran hacer una residencia, a contribuir a la integración de jóvenes artistas para quienes los comienzos suelen ser difíciles, a entablar intercambios, tener más visibilidad, hacer contactos y dinamizar el lugar.
- Vivarium, ZI Route de Lorient, 29 rue du Manoir de Servigné 35000 Rennes.
www.vivarium-online.com
Patrice Poch
Figura de la cultura underground de Rennes Frakture, Marquis de Sade, P38, Trotskids, Wart o Kalashnikov y su cantante Dominic Sonic… A finales de los años 70 y principios de los 80, la escena punk-rock de Rennes alcanza su punto álgido. La ciudad se convierte en la «capital del rock de Francia». Un ambiente en el que Patrice, entonces adolescente, se sumerge en 1986. No solo por el sonido, sino también por la estética: la forma de vestir, el diseño gráfico, los carteles de los conciertos, las carátulas de los discos… Está naciendo toda una cultura. Pero aún no hay Internet para darla a conocer y Patrice elige la calle y el arte urbano —primero con espráis de pintura y plantillas y luego con grafitis— para expresarse. Y adopta un nombre artístico, Poch.

Poco a poco va desarrollando su estilo con nuevas técnicas, viaja, rebusca en los archivos de fotógrafos y particulares y hoy sigue poniendo el foco en aquella época idolatrada, sobre todo mediante el collage. Esos acrílicos en papel a escala 1 (tamaño natural) esbozan viejos músicos y se esconden a la vuelta de una esquina, surgen en un rincón de un bulevar, se ocultan en el fondo de un callejón. Llaman la atención del curioso, interpelan al peatón, le traen a la memoria el recuerdo de una época en la que todo (o casi) estaba permitido. Unas obras voluntariamente efímeras.
Poch es una de las figuras del underground de Rennes, aunque lo niegue, huyendo de la fama y desconfiando de los superlativos. Y, como hace «lo que quiere» y le «mueve la pasión», también edita discos con su sello discográfico Poch Records, es uno de los organizadores de la bienal de arte urbano Teenage Kicks y, en cuanto puede, reúne de nuevo a los grupos de la era punk-rock para dar unos conciertos únicos.
Fascinante arquitectura de Rennes

«Aquí he descubierto varios edificios sorprendentes, como la Barre Saint-Just, típica de comienzos de los años 70, que me recuerda a los destinos de playa. También hay que ir a ver el trabajo de Martenot y en especial la Orangerie y los invernaderos del Thabor, que albergan una galería. Y, por supuesto, no se puede visitar Rennes sin mirar hacia arriba y descubrir los mosaicos de Isidore Odorico. Se pueden ver en la piscina Saint-Georges —una auténtica obra maestra art déco—, en la fascinante fachada de la logia masónica del 24 rue Thiers y en la rue Joseph Sauveur y la avenue Janvier».